No puedes esperar a ver que equipo está ganando para después decir que vas a su favor.

La verdadera lealtad existe desde ANTES de que el equipo está ganando o perdiendo, y seguirá siendo no importa cuales sean los resultados finales.

Jesús ha estado de tu lado desde antes que hicieras bien o mal.

(pues no habían aún nacido, ni habían hecho aún ni bien ni mal, para que el propósito de Dios conforme a la elección permaneciese, no por las obras sino por el que llama) Rom 9:11