“Estando Josué cerca de Jericó, alzó sus ojos y vio un varón que estaba delante de él, el cual tenía una espada desenvainada en su mano. Y Josué, yendo hacia él, le dijo: ¿Eres de los nuestros, o de nuestros enemigos? Josué 5:13”

¿Eres tu un guerrero?

Hoy en día con la popularidad de los mensajes sobre guerra espiritual, es muy probable que tu respuesta sea: ¡Sí!

Sin embargo un guerrero puede estar tan concentrado en su guerra al punto de tener al mismo “Ángel del Señor” delante de tí y no reconocerlo.

En este relato, cuando usted lee el verso 14, se da cuenta que este Príncipe que Josué tenía delante, tenía deidad, y la prueba es que al Josué postrarse delante de él, éste aceptó su adoración, y ningún otro ángel del cielo está autorizado a hacer esto.

El Señor se le había aparecido a Josué, y éste no lo reconoció, y de hecho estaba ya dispuesto a pelear contra él.

¡ Cuidado Guerrero, no vaya a ser que estés peleando contra Dios!