“No te desampararé, ni te dejaré Hebreos 13:5”

Dios ha prometido que NUNCA te va a dejar. Eso no depende de tus obras o tus esfuerzos para agradar a Dios.

Está fuera y por encima de ti, y la razón es porque Cristo ya fue abandonado en tu lugar, y esto sucedió en la cruz.

“Cerca de la hora novena, Jesús clamó a gran voz, diciendo: Elí, Elí, ¿lama sabactani? Esto es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?  Mateo 27:46”