Por causa de Cristo, ahora (en el nuevo pacto) tenemos promesas que no dependen de nuestras obras, pero de SU trabajo completado en la cruz.

“Pero ahora a Jesús, nuestro Sumo Sacerdote, se le ha dado un ministerio que es muy superior al sacerdocio antiguo porque él es mediador a nuestro favor de un mejor pacto con Dios basado en promesas mejores. (Hebreos 8:6 NTV)”