“Mas yo haré venir sanidad para ti, y sanaré tus heridas, dice Jehová; porque desechada te llamaron, diciendo: Esta es Sion, de la que nadie se acuerda. Jeremías 30:17”

¿Alguna vez te has sentido ignorado(a), en el olvido, que nadie se acuerda de tí y que los dones que Dios te ha dado nadie los toma en cuenta?

Sentimiento como estos pueden crear heridas muy profundas.

En realidad, la aceptación, aprobación, y aun la amistad de la gente (aunque sea cosas buenas) no deben ser factores determinantes en cuanto a la salud de tu alma.

Estoy seguro que mucha gente te ama y te aprecia. Aunque quizá estén ocupados con sus propios problemas y no tienen tiempo de decirte cuanto te aprecian y te aman… sin embargo, si aun no fuese así, tu seguridad no debe estar fundada en la apreciación o aun en el amor de otros.

Dios te ama.

El te ama, y si no te ha estado usando mucho últimamente, es posible que te está sanando y preparando para una nueva etapa.

Recuerda: Tiempo de poca acción debe ser tiempo de preparación.

Sana. Fortalece tu relación e intimidad con Dios. Las otras cosas llegarán a su tiempo. Reposa confiado(a) que tu Dios está en control.