“Aunque la higuera no florezca, Ni en las vides haya frutos, Aunque falte el producto del olivo, Y los labrados no den mantenimiento, Y las ovejas sean quitadas de la majada, Y no haya vacas en los corrales; Con todo, yo me alegraré en Jehová, Y me gozaré en el Dios de mi salvación. Habacuc 3:17”

Nuestra relación con Dios no debe estar condicionada a cómo nos va en la vida o cómo nos tratan las circunstancias.

Nuestra mirada debe estar más allá de nuestra situación presente. Estoy seguro que este mensaje no es popular en esta generación presente, que adora el éxito e idolatra el consumismo. Donde los púlpitos solo anuncian estrategias de cómo tener más, y cómo sentirnos mejor, aun al costo de cortar camino en lugar de padecer con sana integridad.

Cristiano. Hoy te animo a que, independientemente de tu situación, te alegres en el Señor y te goces en el Dios de tu salvación.