“Si ‘mis palabras’, ‘confesión’ y ‘decretos’ moldean mi futuro, entonces NO necesito a Dios”. —JA Pérez

LA VERDAD: Yo NO estoy en control de mi vida. Es Dios quien está en control, y EL dice: “Yo soy Dios, y no hay otro Dios; y nada hay semejante a mí. . . “que digo: ‘Mi consejo permanecerá, y haré todo lo que quiero’” Isaías 46:9-10).

Dios es soberano.