El buen mentor, equipa, impulsa y promueve a otros y deja que ellos brillen mientras el toma su lugar en el anonimato—para esto debe morir a su ego, desechar el reconocimiento, y amar que OTROS se lleven la atención.

Jesús dijo: “…el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor Mateo 20:26”