Cosas que Jesús no prometió

Cosas que Jesús no prometió

Hace un tiempo atrás, en una mesa redonda con varios evangelistas surgió la pregunta sobre cómo hacer correctamente el llamado a salvación. ¿Cómo guiar correctamente a las personas a Cristo?

Los miembros del panel todos, expusieron sus opiniones y compartieron sus experiencias. La mayor parte de ellos tienen la experiencia de haber sostenido eventos evangelísticos masivos donde el llamado a salvación desde la plataforma está siempre presente.

Fui el último en hablar. 

Haber escuchado a estos evangelistas exponer sus métodos y experiencias fue muy edificante. Creí que ya ellos habían cubierto todo bien, y no había mucho que añadir, por lo que mis únicas palabras fueron: —Todo bien, creo que ya ha cubierto muy bien el tema.

Mi experiencia al participar en ese panel fue muy positiva. Es bendición sentarnos a la mesa con ministros serios, que aman a Jesús y están comprometidos con el evangelismo mundial.

Quisiera decir lo mismo de los muchos evangelistas con que me he cruzado durante años en las naciones. Algunos de renombre, inclusive televangelistas. 

He oído el llamado que hacen, y verdaderamente muchas de las cosas que prometen, no están en el evangelio.

Promesas de beneficios temporales que Jesús no prometió.

Cosas como, «Ven a Jesús, y Él resolverá todos tus problemas», o «Jesús es la respuesta a todos tus problemas».

Y mucho más. He oído a evangelistas y pastores decirles a los oyentes que si tienen fe, «todo les irá bien», nunca se enfermarán, y siempre tendrán abundancia en todo. 

Esto es representativo de la cultura de consumismo en que vivimos. Donde se anuncia que si piensas positivamente y declaras o decretas cualquier antojo, Dios está obligado a cumplir tu deseo.

Algo así como la lámpara de Aladino, que al frotarla, saldrá el genio a cumplir tus caprichos.

Pero Dios no funciona así.

A Él no se le puede reclamar o exigir que nos cumpla caprichos.

Mucho menos citando un versículo sacado de contexto para tratar de chantajear a Dios. Algo así como: —Esto prometiste, ahora me lo tienes que cumplir.

No amados. Dios no puede ser manipulado.

Él está por encima de la cultura.

Vea este video.

Dios es soberano, y hace lo que Él quiere

Mi consejo permanecerá, y haré todo lo que quiero… Isaías 46:10 RVR1960

El Señor hace todo lo que él quiere, en los cielos y en la tierra, en los mares y en los abismos profundos. Salmos 135:6 RVC

Nuestro Dios está en los cielos y hace lo que le place. Salmos 115:3 NTV

Jesús nunca prometió que todo te iba a ir bien

En este mundo vas a tener aflicciones.

Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo. Juan 16:33 RVR1960

Porque de la manera que abundan en nosotros las aflicciones de Cristo, así abunda también por el mismo Cristo nuestra consolación. 2 Corintios 1:5 RVR1960

La promesa que Jesús nos da, no consiste en que tengamos aflicciones, sino de que Él estará con nosotros en medio de las aflicciones.

Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse. Romanos 8:18 RVR1960

El verdadero evangelio no nos promete una mejor vida ahora. No consiste en promesas de cosas temporales, sino en una esperanza eterna.

En los días que siguen, estaremos publicando un video titulado: Cristianismo sin aflicciones. Ingrese su correo aquí para avisarle cuando salga el video. Al suscribirte, le enviaré hoy mismo un libro gratis.

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¡Bendigo su vida!

—JA


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