Al ponerse el sol, todos los que tenían enfermos de diversas enfermedades los traían a él; y él, poniendo las manos sobre cada uno de ellos, los sanaba. Lucas 4:40 [ (Mt. 8.16-17; Mr. 1.32-34)]

Jesús jamás negó sanidad a nadie.

El quiere el bien para tu vida, sin embargo puede ser que tengas dudas en cuanto a si es su voluntad o no sanarte.

Cuando usted le los evangelios históricos, se da cuenta que cada vez que alguien vino a Jesús enfermo, fue sanado.

El hace lo mismo contigo hoy. ¡Créelo y Recíbelo!

El nuevo pacto consiste en Creer y Recibir.