“Y si hubiere allí algún hijo de paz, vuestra paz reposará sobre él; y si no, se volverá a vosotros. Lucas 10:6”

El trabajo de traer a alguien a Cristo es una labor del Espíritu Santo. Nuestro trabajo es anunciar el Evangelio, nosotros no sabemos quien va a venir, pero Dios conoce a sus ovejas por nombre.

Anunciemos las buenas nuevas a todos y dejemos que Dios haga el trabajo que solamente EL puede hacer.