silencio

Cuando Dios Hace Silencio

Quizá estés atravesando situaciones en tu vida por las cuales has orado repetidas veces, pero no parece que Dios te esté escuchando. Aflicciones y pruebas que se han extendido al punto de la desesperación y necesitas dirección de Dios, un milagro, una respuesta, pero no oyes la voz de Dios.

O es posible que has estado pasando un larga temporada en la que Dios parece estar lejos de tí—una extendida sequía.

Y esto es agravado además por los cristianos que te rodean los cuales parecen tener una línea directa con Dios todo el tiempo.

A estos, Dios les está encontrando espacios de estacionamiento, les ayuda a prevenir accidentes, prácticamente les da una lista de “revelaciones” todas las semanas y aparentemente tienen café con Jesús cada mañana.

Tu frustración puede haber crecido al punto de haber dejado de orar… después de todo, si Él está tan ocupado encontrando espacios de estacionamiento a otros, tal vez no tenga tiempo para prestar atención a la aflicción de tu corazón. ¿Cierto?

Pudiera ser que Dios SI te está oyendo, pero simplemente ha decidido hacer silencio.

¿Y para qué?

¿Será que está esperando que te santifique más, que seas más obediente?

¿Te está aplicando la ley del hielo para manipularte a hacer lo que Él quiere —como hacen acá en la tierra los humanos cuando te quieren obligar a que cedas a su voluntad?

O… está Dios por encima de todo eso, siendo que es un Dios soberano quien ha decidido amarte y salvarte aun cuando eras rebelde y no le buscabas.

Ciertamente dice la Biblia:

No hay quien busque a Dios. Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno. Rom 3:11,12

Entonces tu esfuerzo en buscarle o no buscarle no es el factor que ha determinado tu relación con Él.

El te salvó cuando no le buscabas.

El comenzó esa relación y te dió favor aun cuando estabas muerto/a en tus delitos y pecados.

Y Él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados… Efesios 2:1

E Isaías dice resueltamente: Fui hallado de los que no me buscaban; Me manifesté a los que no preguntaban por mí. Romanos 10:20

Entonces. Si Dios te halló sin tu esfuerzo, te salvó sin tus obras y sin tu obediencia, pues ciertamente fue por SU obediencia que entraste en relación con Él…

Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno, los muchos serán constituidos justos. Romanos 5:19

¿A qué se debe el silencio?

¿Qué quiere Dios de ti?

O… Quizá, no quiere nada, y sin embargo permite esta estación de silencio para que aprecies más cuando venga la estación de refrescamiento y abundancia de palabra.

¿Será que Dios permite la sequía para que agradezcas más la estación de lluvia?

En realidad no lo se. No entiendo el porqué de su silencio. No tengo respuesta…

Lo que sí sé es lo siguiente

Tu relación con Dios NO depende de lo que tu sientas, incluyendo su presencia.

CS Lewis dijo que “a pesar de que nuestros sentimientos van y vienen, el amor de Dios por nosotros no.”

Su amor es seguro.

Hombres de fe han experimentado su silencio

Job experimentó su silencio. Lo mismo Abraham cuando éste planeaba sacrificar a Isaac. La Biblia no registra que Dios habló para confortar a José en la cárcel, ni a Juan el Bautista antes de su decapitación.

La presencia exterior

Aunque “en nuestro interior” SU presencia parezca lejana, y estemos experimentando silencio en varias áreas de nuestra vida donde no tenemos dirección, pruebas que se han alargado, y estaciones que parecen no tener fin, Dios está presente “en nuestro exterior”, solo tenemos que mirar.

El está presente en la creación:

Los cielos cuentan la gloria de Dios, Y el firmamento anuncia la obra de sus manos. Salmos 19:1

Mira fuera de tí. Observa a Dios trabajando en todo lo que se mueve a tu alrededor. Aunque esto no sea algo muy personal, notarás que Dios no se ha mudado. Por Él existen todas las cosas.

El está presente en la predicación:

Yo te he invocado, por cuanto tú me oirás, oh Dios; Inclina a mí tu oído, escucha mi palabra. Salmos 17:6

Cuando su palabra es expuesta, Dios está hablando. Escucha y presta atención cuando el predicador habla. El mensajero puede ser usado aun sin darse cuenta.

El está presente en su palabra:

Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad. Juan 17:17

Quizá tu no lo sientas y Él parezca lejos. Pero su palabra es segura.

Muévete por lo que está escrito.

Haz como Pedro, echa la red por SU palabra.

Respondiendo Simón, le dijo: Maestro, toda la noche hemos estado trabajando, y nada hemos pescado; mas en tu palabra echaré la red. Lucas 5:5

En el silencio se camina por Fe

Cuando Dios hace silencio, debemos caminar por la última cosa que le oímos decir… debemos caminar porfe.

Cuando fue la última vez que Dios te habló. ¿Recuerdas?

En tu conversación con Dios, es posible que Él fue el último que habló. Ahora te toca hablar a tí.

O simplemente, caminar apoyandote en lo que ya sabes que es seguro, lo que está escrito.

Eso es andar for Fe.

Señor, “En tu palabra echaré la red…”

…porque por fe andamos, no por vista…  2 Corintios 5:7

Amigo/a, confía que Dios está contigo, simplemente porque Él dijo que no te dejaría.

He estado en un cuarto de reunión con personas importantes. A veces, los que pudieran tener la mejor opinión en una reunión, no hablan. Permanecen en silencio. Están en silencio, pero están presentes en la reunión. Tomando nota, observando todo lo que se dice y todo lo que pasa. El que estén en silencio no quiere decir que no estén ahí.

Aun cuando Dios hace silencio, Él está ahí.