“Cuando los mercaderes ismaelitas llevaron a José a Egipto, lo vendieron a Potifar, un oficial egipcio. Potifar era capitán de la guardia del faraón, rey de Egipto. El Señor estaba con José, por eso tenía éxito en todo mientras servía en la casa de su amo egipcio. Gen 39:1-2″

Imagínese que usted ha sido vendido como esclavo, no tiene ninguna propiedad, está en un país extraño y lejos de su familia.

Conforme a la definición moderna humanista, tener éxito significa “acumular bienes y reconocimientos”, y tristemente esta filosofía ha penetrado la Iglesia.

Sin embargo, conforme a Dios, “éxito” es otra cosa.

José había sido vendido como esclavo, pero “El Señor estaba con José”… entonces “éxito” no consiste en cuanto tienes, pero “a quien tienes”.

Si tienes a Jesús en tu vida, si él está contigo, entonces aunque no tengas posición, bienes o reconocimiento, tienes éxito.