Durante una hambre, el profeta alimentó a 100 hombres con 20 panes de cebada y algunas espigas nuevas.

Vino entonces un hombre de Baal-salisa, el cual trajo al varón de Dios panes de primicias, veinte panes de cebada, y trigo nuevo en su espiga. Y él dijo: Da a la gente para que coma. Y respondió su sirviente: ¿Cómo pondré esto delante de cien hombres? Pero él volvió a decir: Da a la gente para que coma, porque así ha dicho Jehová: Comerán, y sobrará. Entonces lo puso delante de ellos, y comieron, y les sobró, conforme a la palabra de Jehová. 2 Reyes 4:42-44

Existen muchas similitudes entre algunos milagros en el ministerio de Eliseo y en el ministerio terrenal de Jesús. Uno de estos es este milagro de multiplicación. ¿Se recuerda de los peces y los panes y la alimentación de los cinco mil en los días de Jesús?

Bueno. Esto es lo que sobrenaturalmente ha sucedido aquí, y yo creo que Dios puede hacer un milagro de multiplicación en su vida, donde esos escasos recursos se conviertan en mucho y toda necesidad quede suplida.

Señor, en este día ponemos nuestros únicos 20 panes de cebada delante de ti. Creemos que eres poderoso para multiplicar y suplir toda necesidad al punto en que toda escasez desaparezca. Lo creemos en el nombre de Jesús. Amén.