Cuando las vasijas estuvieron llenas, dijo a un hijo suyo: Tráeme aún otras vasijas. Y él dijo: No hay más vasijas. Entonces cesó el aceite. 2 Reyes 4:6


Es muy interesante que venimos delante de Dios pidiendo un milagro, y él nos pregunta ¿Qué tienes en casa?

La Fe se pone en acción cuando usamos lo que tenemos a la mano. Dios suplirá tus necesidades conforme a (y la medida es) sus riquezas en gloria (Fil 4:19), pero recuerde que esa promesa fue dada a la iglesia que estuvo con Pablo en toda cuestión sembrando en las misiones desde el principio. A veces no recibimos el milagro, porque solo estamos preocupados por recibir y todos gira alrededor de nuestro beneficio. El profeta Eliseo te pregunta hoy: ¿Qué tienes en casa? ¿Qué estas dispuesto a dar? ¿Te puedes desprender?

Pensemos más en dar que en recibir, y Dios siempre se ocupará de nosotros.

Señor, quita todo egoísmo de nosotros. No se trata de nosotros todo el tiempo. Ayúdanos a desprendernos y mirar hacia afuera más que hacia nosotros mismos. En Cristo Jesús. Amen.