Eliseo predijo el éxito de la expedición en contra de Moab (2 Reyes 3:11-27).

Aconteció, pues, que por la mañana, cuando se ofrece el sacrificio, he aquí vinieron aguas por el camino de Edom, y la tierra se llenó de aguas 2 Reyes 3:20


En realidad las profecías son milagros en su nacimiento. Aquello que sale de la boca de sus siervos los profetas pone en moción un ritmo de acciones que culmina en un milagro. Algo que por medios humanos no podría ocurrir.
Dios milagrosamente le dio la victoria a su pueblo y ocasiones peleando contra ejércitos mucho más grandes y militarmente más equipados que ellos.

Nosotros hoy, recibimos que tu nos das estrategias y salvación sobrenatural de la lanza o la boca de nuestros enemigos por causa de tu nombre. En Cristo Jesús. Amen.