“Así que, en cuanto a mí, pronto estoy a anunciaros el evangelio también a vosotros que estáis en Roma. Romanos 1:15”

La Urgencia de predicar el Evangelio.

Esto es algo que aquellos llamados a la predicación entienden perfectamente. Anunciar el Evangelio no es solamente una obediencia a la gran comisión que nos fue entregada por Cristo mismo… a quien le es encomendado el ministerio de la palabra una urgencia les es entregada.

Por eso trabajamos día y noche presentando a Cristo en cada oportunidad y mirando a oportunidades nuevas para hacerlo.