El Antiguo Pacto no pudo jamas libertar completamente a nadie. De hecho, era un pacto defectuoso.

“Porque si aquel primero hubiera sido sin defecto, ciertamente no se hubiera procurado lugar para el segundo.  Hebreos 8:7″

El sacerdote debía continuar ofreciendo los mismos sacrificios cada año. Pero la culpa del pecado seguía estando presente.

“Y ciertamente todo sacerdote está día tras día ministrando y ofreciendo muchas veces los mismos sacrificios, que nunca pueden quitar los pecados Hebreos 10:11″

Todo esto fue ANTES que viniera Cristo y con una sola ofrenda resolviera el problema del pecado de una vez y para siempre.

Mientras Cristo no haya llegado a tu vida… por tantos sacrificios, sacramentos o religión que tengas, jamás tendrás una conciencia libre de pecado.

¡Qué bueno que vino Cristo!

“Pero ahora tanto mejor ministerio es el suyo, cuanto es mediador de un mejor pacto, establecido sobre mejores promesas. Heb 8:6″

Ha venido Cristo a tu vida. Si su Espíritu te llama HOY, RECIBE el don de salvación eterna confiando que lo que Cristo logró en la cruz fue suficiente para quitar el pecado de tu vida y darte una conciencia limpia de una vez y por todas.