“En cualquier casa donde entréis, primeramente decid: Paz sea a esta casa. Y si hubiere allí algún hijo de paz, vuestra paz reposará sobre él; y si no, se volverá a vosotros. Lucas 10:5-6”

El Evangelio consiste en Paz.

En este texto el Señor ha entregado a sus discípulos (nosotros) la forma más básica de hacer evangelismo.

Tu no puedes salvar ha nadie, tampoco forzar a alguien a recibir a Jesucristo. Puedes anunciar el Evangelio de Paz, y si la persona a quien lo anuncias lo recibe habrás hecho un discípulo, si no, continuarás la marcha anunciando a todo el que esté dispuesto a oír.