El camino desde que Dios te da una visión hasta que la llegas a verla realizada es largo—y con un precio personal muy alto que pagar—pero vale la pena.

La visión te va a formar, y es mayor que tu… Permítele hacer su obra completa. –JA Pérez

Este es el texto que me ha sostenido todos estos años:
“Aunque la visión tardará aún por tiempo, mas al fin hablará, y no mentirá: aunque se tardare, espéralo, que sin duda vendrá; no tardará. (Habacuc 2:3 RVR1960)”