Jesús Sana a un leproso
(Mateo 8:1-3, Marcos 1:40-42) 
Después del Sermón de la Montaña, Jesús se encontró con una multitud. Un leproso que se le acercó se curó de su aflicción.

Cuando Jesús bajó de la ladera de la montaña, lo siguieron grandes multitudes.  Un hombre que tenía *lepra se le acercó y se arrodilló delante de él.
—Señor, si quieres, puedes *limpiarme —le dijo.
Jesús extendió la mano y tocó al hombre.
—Sí quiero —le dijo—. ¡Queda limpio!
Y al instante quedó sano de la lepra. Mateo 8:1-3

Presta atención amigo(a). Su voluntad es sanarte. ¿Estás enfermo(a)? Jesús te dice: “Quiero; sé limpio” (RV1960).

HOY recibimos tu sanidad Señor. Sabemos que QUIERES limpiarnos. En Jesús te lo pedimos. Amén.