“Y le preguntaron sus discípulos, diciendo: Rabí, ¿quién pecó, éste o sus padres, para que haya nacido ciego? Juan 9:2”

Mientras más oigo las enseñanzas modernas en cuanto a Maldiciones Generacionales, lo cual se ha hecho muy popular (como toda corriente), más convencido estoy de la necesidad que tenemos en regresar / revisar los fundamentos básico de nuestra Fe ahora que estamos en un nuevo pacto.

Especialmente cuando oigo predicadores decirle a hijos de Dios (salvos y lavados por la sangre de Cristo) que tienen que ser libres de esta o aquella maldición generacional.

Sí, en la ley, la maldición se pasaba de generación en generación, pero eso fue en la ley (lo cual era un pacto con defecto).

En la nueva dispensación de Gracia esto cambió.

Una vez que estás en Cristo, toda maldición es rota. Cualquier cosa, pecado, abominación que hayan practicado tus padres, NO TE TOCA a ti. Eso fue roto en el momento que tu estás en Cristo.

“Cristo nos redimió de la maldición de la ley… Gálatas 3:13”

Vea la respuesta a la pregunta anterior: “Respondió Jesús: No es que pecó éste, ni sus padres, sino para que las obras de Dios se manifiesten en él. Juan 9:3”