Eliseo declaró, antes de que se lo dijera nadie, que un emisario del rey de Israel estaba a la puerta para quitarle la vida.

Y Eliseo estaba sentado en su casa, y con él estaban sentados los ancianos; y el rey envió a él un hombre. Mas antes que el mensajero viniese a él, dijo él a los ancianos: ¿No habéis visto cómo este hijo de homicida envía a cortarme la cabeza? Mirad, pues, y cuando viniere el mensajero, cerrad la puerta, e impedidle la entrada. ¿No se oye tras él el ruido de los pasos de su amo? Aún estaba él hablando con ellos, y he aquí el mensajero que descendía a él; y dijo: Ciertamente este mal de Jehová viene. ¿Para qué he de esperar más a Jehová? 2 Reyes 6:32-33



Aquello que es enviado para dañarte, se puede convertir en un milagro. 

Eliseo ya sabía la voluntad de Dios, pero estaba esperando el tiempo correcto para decirla. (los espíritus de los profetas están sujetos a los profetas 1 Cor 14:32).

¿Para qué he de esperar más a Jehová? dijo Eliseo.
 Si usted lee el resto de la historia, se dará cuenta que esta fue la palabra que  cambió la situación económica de Samaria y produjo un milagro de abundancia.

 No temas. Aunque dardos han sido lanzados contra ti, Dios puede convertir tu situación en una de abundancia. Cree esto.

Padre celestial, HOY creemos que aunque malos mensajeros han sido enviados para traernos malas noticias, TU conviertes nuestra situación en una oportunidad para ver tu gloria y tu mano de poder. Lo recibimos en el nombre que es sobre todo nombre en Cristo Jesús. Amén.