“Por lo cual te digo que sus muchos pecados le son perdonados, porque amó mucho; mas aquel a quien se le perdona poco, poco ama. Lucas 7:47”

En una ocasión oí de un ministro que estaba teniendo un servicio en su iglesia y de pronto durante la alabanza, un varón se levantó y comenzó a correr y a saltar de alegría por todo el auditorio. A las cristianos que estaban en el servicio les pareció poco reverente las acciones de este varón que corría y saltaba por todo el auditorio por lo que decidieron pararlo y mandarlo a sentar. El pastor al ver lo que estos iban a hacer los detuvo y les dijo: “No hagáis tal cosa. Si ustedes hubieran sido librados de las cosas que Dios ha librado a este varón, estoy seguro que estarían haciendo lo mismo… corriendo y saltando de alegría por todo el auditorio”.

Verdaderamente, a quien mucho se le perdona ama mucho.

¿Cuanto le ha perdonado Dios a usted?

¿Está agradecido(a) con Dios por todo lo que le ha perdonado?

Es tiempo de amar y agradecer mucho.