No toda promoción es bendición

“La bendición del Señor enriquece a una persona y él no añade ninguna tristeza. Proverbios 10:22”

Siempre digo que no toda promoción es buena.

Si el nuevo puesto o la nueva responsabilidad te saca de tu zona de paz, es probable que debas reconsiderar.

Es fácil asumir que en el momento que nos hacen jefe y nos aumentan el salario, ha sido obra o favor de Dios, pero, si esa promoción te traerá nuevos niveles de stress, presión y preocupaciones al punto que puedan afectar tu salud, o si te quita tiempo de estar con tu familia o te interrumpe ir a la iglesia a adorar a Dios y crecer en su palabra… entonces la promoción a venido a ser un tropiezo.

Jamas cambies tu salud, paz, y comunión con Dios y tus seres queridos por dinero o reputación… no vale la pena.
Es mejor aprender a vivir con menos dinero y conservar todos los valores antes mencionados.

“Mejor es lo poco con el temor de Jehová, Que el gran tesoro donde hay turbación. Proverbios 15:16”